1.- La Gazeta de Madrid como fuente histórica:
La Gazeta de Madrid nace en 1661 como una gaceta en la que recoge noticias políticas, sociales o culturales acaecidas en distintos países europeos, y por supuesto nacionales, todo ello en la imprenta propiedad de Juan de Paredes y situada en la plaza del Ángel. Nace con este mismo nombre convirtiéndose en uno de los primeros periódicos semanales en los que se incluyen noticias de la Corte y el Rey. Tras la Gazeta de Madrid, diversas ciudades españolas editarán sus propias gacetas de forma similar, tal como Sevilla, Zaragoza o Valencia.
Esta publicación se convertirá con el paso de los años en nuestro Boletín Oficial del Estado, pero hasta que llegó este momento, obtuvo diversa variedad de nombres según el momento histórico en que vivió. Mantuvo el nombre de La Gazeta de Madrid desde su origen hasta la llegada de la Segunda República bajo gobierno radical de Alejandro Lerroux, en donde pasó a llamarse en abril de 1934 La Gaceta de Madrid: Diario Oficial de la República. Tras la victoria del Frente Popular en las elecciones del 16 de febrero de 1936, y el inicio de la Guerra Civil en julio del mismo año pasó a llamarse en un periodo de pocos meses Boletín Oficial de la Junta de Defensa Nacional de España, para después, en noviembre llamarse Boletín Oficial del Estado, del cual conservó su nombre hasta nuestros días[i].

Página suelta de la Gazeta de Madrid con fecha de 3 de enero de 1680
Su primera tirada fue mensual, hasta llegar el año 1677 en que fue semanal, normalmente los martes, aunque en los primeros años de su aparición, también salieron números en jueves o en sábado. Estaban numeradas, aunque en los volúmenes que hemos manejado, esta numeración no aparece hasta el año 1697, por ello se toma la referencia de la fecha del mismo número. Su paginación aparece hasta el mismo año de 1697 en el recto de la página, a partir del mismo, esta numeración se situará en el recto y vuelto del folio. Como media, podemos decir que el volumen de cada número era ocupado por unos 4 o 5 folios, aumentándose a medida que avanzan los años hasta unos 7 u 8 folios. Finalmente, la configuración estandarizada que se genera es una numeración de la gaceta - ubicado en el margen superior izquierdo -, una paginación en el recto y en el dorso - en el margen superior derecho si son páginas impares, y en el margen superior izquierdo si son páginas pares -, y en la portada la indicación de la fecha del número, precedido por el día Martes y la fecha correspondiente. Después se incluyen las noticias en virtud de la ciudad de donde se reciben cada noticia, para ello se escribe un subtítulo con la ciudad de donde proviene la noticia y la fecha de cuándo se ha recibido la carta con la noticia correspondiente - que normalmente suele ser la semana anterior -. Todas estas noticias se encuentran encuadernadas por volúmenes en la Hemeroteca del Conde Duque[ii]. Estos volúmenes aparecen numerados, y normalmente coincide un volumen con un año correspondiente, en algunos casos es una agrupación de años. No todos los números existen, ni siquiera todos los años, puesto que hay alguno que bien no se ha recogido o ha desaparecido. Nosotros nos hemos limitado a realizar un seguimiento de todos los números existentes desde 1661 hasta 1700, de los cuales no son muchos los conservados.
Hemos querido realizar este trabajo, con el objetivo de poder recoger noticias que puedan interesar, desde un punto de vista artístico y social, para el Madrid del reinado de Carlos II. El escoger la Gazeta de Madrid, ha sido por consultar estas noticias, no a través de una fuente bibliográfica, sino a través de una fuente documental de primera mano en este momento. Por ello, el acudir a la fuente directa de estas noticias, hace que la fiabilidad sea mayor a la hora de recopilar dicha información.
Entendemos que el carácter de las noticias recogidas son solo menciones que en su mayor parte no ofrece datos de interés, sino un anuncio concreto y escueto acerca de cuestiones determinadas, las cuales ya han sido estudiadas en profundidad. La Gazeta de Madrid, nos hace corroborar los datos que de alguna forma, ya conocíamos, por ello consideramos que puede ser una fuente directa más a tener en cuenta.
En un principio, y sin conocer el contenido que estas noticias nos podían ofrecer, nuestro objetivo fue el recoger todas aquellas noticias que con un índole arquitectónico pudieran interesar para la Corte en tiempos de Carlos II. Una vez realizado la revisión de los distintos números, no obtuvimos ningún resultado que nos pudiera interesar, por ello decidimos orientar la selección de nuestro trabajo, a aquellas menciones en las que la vida cotidiana del Rey, los actos sociales como fiestas, festejos taurinos, comedias …. o incluso alguna noticia más anecdótica fueran los importante, y todo ello con la intención de mostrar algunos ejemplos de la vida y sociedad en tiempos de Carlos II.
Aunque no son muchas las noticias recogidas, sí nos parece que puedan ser buena muestra para entender un poco el momento final del s.XVII. Para hacer una lectura más clara, hemos decidido mostrar estas noticias por temas, de los cuales a continuación se describen.
2.- Fiesta de toros y de cañas
Las festividades taurinas son algo bastante cotidiano ya desde el reinado de Felipe IV y que Carlos II lo continuará con gran fervor sobre todo en aquellas celebraciones de acontecimientos vinculados con la realeza. Como ocurre en la actualidad, además de ser una fiesta popular española, también sirve de reclamo turístico, por ello que se suelan hacer corridas en las llegadas de embajadas a la Corte.
A través de la Gazeta de Madrid, hemos recogido algunas referencias de estas festividades taurinas, simples menciones en algún caso o bien desarrolladas descripciones que se suman a las que ya se publicaban en la época.

“Corrida de toros en la Plaza Mayor de Madrid en tiempos de Carlos II”. Anónimo. S.XVII. Colección Abelló.
Estas corridas se realizaban bien en la Plaza Mayor en donde se realizaba toda una arquitectura efímera a base de gradas y tablados dispuestos para la ocasión, o bien en la Plaza grande del Palacio del Buen Retiro.
Relataremos estas noticias recogidas de forma cronológica, de esta forma una de las primeras menciones las festividades que se están llevando a cabo para celebrar el cumpleaños de Carlos II, el cual era el 7 de noviembre. Del año de 1677 tan solo recogemos el anuncio de que se estaban realizando los preparativos del festejo:
“En la soledad que haze aquí la ausencia de el Rey nuestro señor (Dios le guarde) hallamos el consuelo muy cumplido, en las cotidianas noticias que viene de su perfecta salud, y en la esperança de bolver a gozar de su Real presencia, dentro de pocos días: apercibiéndose, para celebrar el de 6 de Noviembre de su felicísimo nacimiento, con una fiesta de Toros, y otros festejos dentro del Real Palacio”[iii].
La corrida se celebraría el 7 de noviembre del mismo año, y en ella sabemos la relación de gastos y “toreadores” que actuaron en ella destacando entre otros la figura del banderillero Juan Antonio, natural de Córdoba, el cual al poner los “parches” o banderillas realizaba alguna especie de pirueta o acrobacia[iv].
Por el mismo acontecimiento, pero un año después, el relato de la corrida de toros se hace más extensa ofreciéndonos los nombres de personas que participaron en la fiesta. Previamente ya se anunciaba en la Gazeta de este modo:
“….entretanto se está previniendo la Plaça mayor, para celebrar a 7, el cumplimiento de años de Su Magestad, con una famosa fiesta de Toros”[v]
Finalmente el mismo 7 de noviembre se celebra la corrida, la cual debió consistir de un rejoneo a caballo, por el que tuvo que haber bastante expectación y júbilo, ya que no se recordaba una fiesta de toros igual hace tiempo:
“A 7 del corriente, por el feliz cumplimiento de años del Rey N. Señor (Dios le Guarde) huvo Fiesta de Toros, en la Plaça mayor desta Imperial Villa, con la assistencia de Su Magestad, del Señor Don Juan, Grandes, Nobleza, Tribunales, Ministros y concurso inumerables de Damas, Cavalleros y Pueblo, en la forma acostumbrada; y lo que huvo de particular, fue, el indecible gozo, que a todos causó, el ver a nuestro Augusto Monarca, tan ayroso y alentado, al cabo de los muchos días, que avía estado ausente, en su Real Sitio del Escorial.
Torearon a Cavallo Don Francisco Manuel de Suazo, Don Alonso de Granada, don Lorenço Muñoz, y Don Ivan de Llanos, lienando colmadamente la expectación, que se librava en su ilustre sangre, y valor, que fue muy aplaudido desde epílogo del mundo, al passo que executaron continuas fuertes, y desempeños, los más briosos, y distros, que se puedan desear, en semejante, espectáculos: quedando firme en el concepto universal, que en muchos años, no se ha visto Fiesta más igual, y divertida”[vi].
Con motivo de los desposorios de Carlos II y Maria Luisa de Orleáns, también se organizaron diferentes festejos taurinos tanto en el Palacio del Buen Retiro como en la Plaza Mayor. Una de ellas se produjo el 24 de mayo de 1679 en el palacio del Buen Retiro en donde:
“…está prevenida una Fiesta de Toros, y Cañas en el Buen Retiro, de que a su tiempo se referirá el sucesso”[vii].
Este relato que aquí se hace como una mera mención, se redactó de forma más explícita en una relación aparte, algo que era común en la época que se dieran de aquellos acontecimientos más significativos[viii].
Como se aprecia, a la fiesta de Toros celebrada el día 25, le antecedió la fiesta de Cañas, la cual se celebró día 24. Esta fiesta resulta muy popular, en la cual participan algunos nobles y caballeros, sin descartar que en algún momento participara la realeza. Consiste en realizar un torneo, recordando en cierta manera a los emblemáticos torneos medievales, en el que se enfrentan dos jinetes vestidos de distintos colores, con una lanza que resulta ser una caña para no producir daño alguno[ix]. Todo conlleva un protocolo de entrada de los jinetes con su cortejo a la plaza, la cual se monta de forma similar a las corridas de toros, a la vez que todo queda estandarizado y reglado, prueba de ello lo tenemos en el tratado de Exercicios de la Gineta al Príncipe nuestro Señor don Baltasar Carlos[x].

“Juego de cañas en la Plaza Mayor de Madrid”. Juan de la Corte. S.XVII. Museo Municipal de Madrid
En estas fechas, también estaba programada una fiesta de toros en la Plaza Mayor, la cual quedó suspendida por la muerte de Su Alteza Real don Juan José de Austria. Esta fiesta se celebró finalmente el 25 de septiembre:
“Lunes 25, del passado, se hizo en la Plaça Mayor, la solemne fiesta de Toros, que dias antes quedara suspendida”[xi].
Se relata que fue una fiesta muy lucida en la que los nobles eran los participantes acompañados en su entrada a la plaza de 40 lacayos cada uno[xii].
Un año después, el 7 de febrero de 1680, la Villa y Corte de Madrid decidió celebrar con el mismo motivo de los desposorios de los reyes, otra fiesta, esta vez en la Plaza Mayor. Este festejo taurino resultó ser más pomposo, ya que los participantes eran los nobles de la corte que llegaban a la plaza ricamente engalanados con sus lacayos correspondientes.
La preparación a dicha fiesta nos la encontramos en un relato descrito de forma independiente[xiii]. A través de él, sabemos que ya el día 6 de febrero estaba todo casi a punto, porque:
“se cerraron las Puertas de la Plaça para dar lugar a los Pintores, a que concluyesen el Adorno de las Delanteras de los Tablaos”
Ese mismo día se extendió la arena y se dejó así todo el mobiliario efímero preparado para que el día 7 a las 6 de la mañana se iniciara el encierro hacia la plaza. A partir de las 12 de la mañana se iniciaron los actos públicos con la llegada de la realeza, nobles, damas …. para así presenciar todo el desfile ofrecido por los caballeros y sus lacayos.
“Sacó el Señor Duque de Medina Sidonia, por Lacayos, ciento y quatro Turcos, vestidos de escarlata, bordada de Estrellas, y Medias Lunas de plata, los Turbantes de lama de plata, con penachos curiosísimos de vidrio, Alfanjes y lo demás perteneciente al trage, fin de la minima falta.
Los Señores Marques de Camarosa y Conde de Rivadavia, salieron juntos con ciento y diez Negros, vestidos de tela pajiza, y plata, con dos guarniciones de esterilla de los propio, cercadas de Armiños. Todos llevavan grillos y esposas, como Esclavos.
El Señor D. Felix de Cordova, salió con 14 Lacayos en trage de Moriscos, la librea verde, pero toda quajada de una guarnición de plata, y alrededor cintillas coloreadas.
El Señor D. Cristóbal de Moscoso sacó cien Lacayos, vestidos a la Francesa, y quatro a la Española; toda la librea de lama verde y plata bordada a joyas de oro. Los sombreros, a la Francesa, cabellados, guarnecidos de oro, con sus pedradas, y lo demás concerniente a ambos trages, con la mayor puntualidad.
El Señor D. Fernando de Cea salió con quatro Lacayos, vestidos de Lama color anteado, y plata, con cabos y bueltas encarnados.
Los Caballos hermosísimos, con ricos y vistosos jaezes, que fueron mudando, para llevar la fiesta adelante, hasta su fin, según la variedad de los lances; no parece posible aya pluma, ni pincel capaz de pintarlos: pero mucho menos la incomparable bizarria, las diestrísimas fuertes, los generosos desempeños, la assistencia pronta y recíproca, la observancia rigurosa de las leyes de combatre, la intrépida resolución en los acometimientos, la presencia de animo en los peligros, con que todos se señalaron; los dignísimos de ser victoreados de la Fama a qualquier parte”[xiv].
Lógicamente en el relato anunciado anteriormente, se narra con más detalle, y aquí solo recogemos la forma en que se recoge en la Gazeta, pero resulta significativo el poder comprobar distintas fuentes para corroborar dichas afirmaciones. También existe otro relato realizado para la ocasión, pero este resulta más popular que los aquí expuestos, ya que está escrito en forma de verso aunque el contenido sea el mismo[xv].
Por último, recogemos un momento de festividad taurina con motivo de las fiestas de San Isidro del año 1679. Como es habitual, hay una serie de fechas señaladas en el calendario por el que nunca faltarán este tipo de festejos como son el día de San Juan, el día de Santa Ana o el que aquí anunciamos, el día de San Isidro.
Para esta ocasión se realiza una fiesta de rejoneo, ya que José de la Hoz montó cuatro caballos realizar su puesta en la plaza:
“El lunes 26, en la Plaza Mayor de esta Imperial Villa, se celebró la fiesta anual de toros de San Isisdro, a que intervino Su Magestad, S.A. todos los Grandes, Títulos y Ministros y un inumerable concurso de Damas, Nobleza y Pueblo, según costumbre. El día no pudo ser más favorable a la regocijada función. Mas sobre todo la hizo más gozosa, el brio, destreza, y buen ayre, con que toda la tarde, toreó en quatro Cavallos, don Joseph de la Hoz, logrando continuas y justas aclamaciones de la multittud, y (lo que monta incomparablemente más) la particular satisfacción de Su Magestad de S.A. de los Grandes, y demás mejores votos, sin averse visto obligado a empeño alguno”.[xvi]
Finalmente hemos de decir, que no solamente se celebraron las fiestas de toros que aquí anunciamos, sino que la frecuente fiesta se celebró a lo largo del reinado de Carlos II. Francisco López Izquierdo escribió un artículo recogiendo los gastos ocasionados en gran cantidad de fiestas taurinas señaladas entre el s.XVII y mediados del s.XVIII por el que nos podemos hacer una idea de continuidad de las mismas[xvii].
(Continuará …)
por DAVID GUTIÉRREZ PULIDO
Ldo. Historia del Arte
[i] NÚÑEZ PARDO, Sara: “De la Gazeta de Madrid al Boletín Oficial del Estado” en Historia y Comunicación Social, vol. 7, 2002, pp. 147-160.
[ii] En el presente trabajo hemos utilizado los números de esta hemeroteca, aunque existen fondos tanto en la Biblioteca Nacional como en la web http://www.boe.es/t/es/bases_datos/gazeta.php
[iii] H.C.D. Gazeta de Madrid, vol. I, s.n., Martes, 26/10/1677, p.72v.
[iv] Archivo de la Villa de Madrid (A.V.M.), 2-59-16 en LOPEZ IZQUIERDO, Francisco: “Toreros que actuaron en Madrid entre 1619 y 1749″ Anales del Instituto de Estudios Madrileños, Tomo XIX, Madrid, CSIC, 1982, pp.458-459.
[v] H.C.D. Gazeta de Madrid, vol. II, s.n., Martes, 1/11/1678, p.232v.
[vi] H.C.D. Gazeta de Madrid, vol. II, s.n., Martes, 15/11/1678, p.242v.
[vii] H.C.D. Gazeta de Madrid, vol. II, s.n., Martes, 23/5/1679, p.106v.
[viii] Relación verdadera de los reales y magnificas fiestas de cañas y toros que los señores grandes y títulos de Castilla celebraron en la plaza del Real Sitio del Retiro los dias 24 y 25 de mayo deste presente año de 1679 a…Carlos II…” en LOPEZ IZQUIERDO, Francisco: “Corridas de Toros en el Buen Retiro” A.I.E.M., tomo XII, Madrid, CSIC, 1976, pp.111.
[ix] ZAPATA, Teresa: “Otras fiestas” en La entrada en la Corte de Maria Luisa de Orleáns. Arte y fiesta en el Madrid de Carlos II, Madrid, Fundación de Apoyo a la Historia del Arte Hispánico, 2000, pp.224-226.
[x] TAPIA SALCEDO, G: Exercicios de la Gineta al Príncipe nuestro Señor don Baltasar Carlos, Madrid, 1643. Edición facsímil, Madrid, Ed.Turner 1980.
[xi] H.C.D. Gazeta de Madrid, vol. III, s.n., Martes, 3/10/1679, p.240v.
[xii] ZAPATA, Teresa: opus cit, p.226.
[xiii] Noticia verdadera de las magníficas fiestas de toros que al real casamiento del Rey nuestro Señor lo celebraron en la Plaza Mayor de Madrid el miércoles 7 de febrero de este año de 1680: refieriéndose los señores que torearon, el número y género de libreas y lacayos que cada uno sacó y las demás circunstancias que huvo en la real función, 1680. Madrid, Reedición de la Unión de Bibliófilos Taurinos, 1973.
[xiv] H.C.D. Gazeta de Madrid, vol. IV, s.n., Martes, 13/2/1680, p.48-48v.
[xv] Descripción de los toros, que se corrieron en la Plaça de Madrid a 7 de febrero de 1680 en aplauso de las bodas de el Rey N.S. Carlos Segundo, con la Reyna N.S.A. Maria Luysa de Borbón: dedicada al Excelentísimo Señor Conde de Niebla, Madrid, Impreso por Mateo de Espinosa y Arteaga, 1680.
[xvi] H.C.D. Gazeta de Madrid, vol. III, s.n., Martes, 4/7/1679, p.144v.
[xvii] LOPEZ IZQUIERDO, Francisco (1982) opus cit, pp.458-459.
NOVEDADES



29 Octubre 2008 at 5:10 pm
[…] sobre aspectos del reinado de Carlos II a través del boletín de La Gazeta de Madrid. En nuestra primera entrega hablamos de un contexto general sobre la Gazeta como fuente histórica sumado con algunas menciones […]