La reforma realizada en la planta baja de un antañón edificio situado en la calle de Segovia, ha deparado la aparición de un lienzo de piedra que reaviva la polémica sobre la existencia histórica de un segundo circuito amurallado que englobara una ciudad engrandecida durante el período islámico.
La inauguración a primeros de abril de 2006 de una nueva taberna de ambiente flamenco en el Madrid de los Austrias posibilitaba, como un aliciente más a sus clientes, la contemplación de un lienzo de “muralla árabe”, que tal denominación le otorgaba un canal de TV. Los propietarios del “Mostro” previamente habían realizado una labor de restauración y reforma encomiable en las dos plantas de que se compone la actual taberna. Han sido retirados falsos tabiques y revocos, dejando a la vista los techos formados de vigas de madera y “bovedillas”, los entramados de madera de algunas de sus paredes, los viejos ladrillos de tejar y, sobre todo, el sorprendente muro de piedra aparecido al fondo del local (Figura 1), limitando éste con la frontera y empinada calle del Rollo. Con unas medidas visibles de unos 4,5 m. de ancho, 2 m. de altura máxima y unos 0.80 m. de grosor aparente, muestra un paramento formado por grandes mampuestos de sílex dispuestos irregularmente, aunque con ligera tendencia a formar hiladas. El lienzo sufre una filtración de agua procedente de una conducción próxima del Canal de Isabel II, y sus piedras evidencian la capa de barniz con que han sido cubiertas, mostrando los intersticios de las piedras un relleno de cemento que impide apreciar a simple vista la naturaleza original de su argamasa. Los propietarios afirman que el Ayuntamiento ha prometido enviar técnicos para analizar el lienzo y determinar su auténtica naturaleza. No obstante, la “Guía del plano de Texeira (1656)” de Mª Isabel Gea, nos documenta sobre la existencia de un pretil de contención del terreno sobre el que se apoya este edificio (fig. 2), datado en 1707 según inscripción aún existente en el dintel de una de las portadas de la fachada de la calle de Segovia, pero posiblemente más antiguo, que nos hace dudar sobre la atribución de estos vestigios a un recinto fortificado.
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Figura1. Vista general del lienzo aparecido en el antiguo caserón (año 1707) de la Calle Segovia. |
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Con independencia de los resultados que se obtengan una vez examinados estos intrigantes hechos, de momento ha servido para dar nueva actualidad e interés a la teoría de la “muralla intermedia” madrileña, que se ubicaría entre las documentadas y conocidas de la “almudena”, de progenie musulmana, y la conocida como de la “medina” erigida ya bajo dominio cristiano. |
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Figura 2. Detalle del Plano de Texeira, en el que se distingue perfectamente el pretil de contención, origen, quizá del controvertido muro, según muestra la “Guía del Plano de Texeira (1656)”, de Mª Isabel Gea. |
Antecedentes teóricos del recinto intermedio.
En 1944, al realizarse unas calas en la calle Mayor en su confluencia con la Plaza de la Villa, aparecieron unos vestigios arqueológicos que dieron pie a que el historiador del arte y arqueólogo D. Elías Tormo (1869-1957) expusiera en su obra “Las murallas de Madrid” (1945) un interesante planteamiento teórico sobre el itinerario aceptado de los dos recintos fortificados medievales madrileños. En el capítulo titulado “Muros de mayor antigüedad”, Tormo aventuraba la posibilidad de que existiera un “tercer recinto” que se originara en el desaparecido Arco de Santa María, perteneciente al primer recinto amurallado islámico y actualmente denominado de la “almudena” que, en lugar de dirigirse hacia el Norte por la actual calle del Factor, lo hiciera siguiendo el trazado de la actual calle Mayor hasta la Puerta de Guadalajara. El resto del casco medieval situado al Sur de la calle Mayor correspondería por tanto al período de crecimiento y repoblación experimentados tras la conquista castellana de la ciudad en el año 1085. En el Siglo XII se alzaría un nuevo recinto murado que comprendería las puertas de Segovia, de Moros y Puerta Cerrada.
La aportación del profesor Oliver Asín
Esta idea del Profesor Tormo, no planteada como teoría en firme por la carencia de base documental o la existencia de restos arqueológicos determinantes, fue puesta en duda por el filólogo y arabista D. Jaime Oliver Asín. En 1959 publicaba un trabajo pionero en las labores de desentrañar los orígenes históricos de nuestra ciudad usando para ello las herramientas de la filología y la arqueología: “Historia del nombre ¨Madrid¨”. Sus investigaciones incluyeron numerosas incursiones al subsuelo de la ciudad, especialmente orientadas a la exploración de los célebres “viajes de agua”, conducciones de captación y conducción de las aguas obtenidas de las capas freáticas. Esta técnica hidráulica fue importada a la Península Ibérica desde el Próximo Oriente por los árabes, y tuvo especial importancia en Madrid, tan determinante que posiblemente en ella se halle la clave de su fundación como ciudad islámica, además del sentido etimológico de su nombre. Sus contactos habituales con los poceros de la época, grandes conocedores de las entrañas de nuestra Villa, le permitieron deducir que los restos arqueológicos surgidos en 1944 quizá no se correspondían con “resto alguno de fortificación”, sino que resultarían ser “una cámara y minas de viajes antiguos”. Esta deducción no se pudo confirmar o desmentir al no realizarse trabajo arqueológico alguno en dicha época. Sin embargo, en el verano de 1980, con motivo de las obras de peatonalización de la Plaza de la Villa, estos restos volvieron a aflorar a la superficie, pero fueron rápidamente cubiertos en el tráfago de las obras, y no se hicieron públicos los resultados de las posibles investigaciones que llegaran a efectuarse. La duda, por tanto permanece: ¿restos de fortificación islámica, o de infraestructura hidráulica?
Estado actual de la cuestión.
En el trabajo conjunto “Las murallas de Madrid. Excavaciones y estudios arqueológicos 1979-1982”, los profesores Manuel Retuerce y Luis Caballero entre otros, argumentaban la posible existencia del recinto intermedio. Se apoyaban en los vestigios ya aludidos por Elías Tormo, y otros documentados con posterioridad, como la noticia aportada por la profesora Mercedes Agulló del descubrimiento de un torreón fortificado durante la demolición del antiguo ábside románico de la Iglesia de Santiago, en 1648 (fig. 3).
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Figura 3. Nueva iglesia de Santiago, finalizada en 1811. Al demolerse el ábside de la antigua, en el año 1648, apareció un cubo o torreón fortificado (¿quizá una torre albarrana?) |
El profesor Montero Vallejo, que ha popularizado el término “medinilla” para denominar a este hipotético lienzo, alude también al grueso muro aparecido al construir en 1975 el inmueble existente entre las calles de Señores de Luzón y Cruzada (fig. 4), considerando la primera calle como posible ronda exterior de este recinto (fig. 5). Resalta, igualmente, como en las recientes excavaciones (entre 1999 y 2002) efectuadas en la Plaza de Ramales para investigar los restos de la desaparecida Iglesia de San Juan, el cimiento del basamento de su torre-campanario parece corresponderse con un torreón cuadrangular, aprovechado en el siglo XII para alzar la torre de la iglesia.
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Figura 4. Moderno edificio en la confluencia de la Calle Señores de Luzón con la calle Cruzada, que conserva en sus sótanos vestigios de un grueso muro de piedra. |
Figura 5. Calle de los Señores de Luzón. ¿Antigua ronda exterior de la muralla intermedia? |
Trazado hipotético del recinto intermedio.
Una reconstrucción especulativa de este recinto amurallado, considerando las posibles antiguas evidencias, y los nuevos vestigios surgidos últimamente en la calle del Rollo, nos daría el siguiente itinerario aproximado (Fig.6): Naciendo de la esquina suroccidental del antiguo Palacio de los Consejos, descendería por la acera occidental de la calle de la Villa, desembocando en la Plaza de la Cruz Verde, y remontaría a continuación por la calle del Conde –restos aparecidos en el caserón de la Calle de Segovia, siempre que no se trate de un muro de contención-, para seguidamente girar hacia el norte por la calle del Conde (restos aparecidos en el local de copas), subiendo en trazado ligeramente oblicuo hasta la confluencia de la Plaza de la Villa con la calle Mayor (donde se ocultan los restos aparecidos en 1944 y 1980), enfilando seguidamente por la acera oriental de la Calle de los Señores de Luzón (restos del sótano de la finca situada en la esquina de esta calle con la de Cruzada). Desembocando en la Plaza de Santiago una cortina se alejaría del cuerpo principal de la muralla para finalizar en una torre albarrana (torreón documentado en 1648 junto al ábside de la antigua Iglesia de Santiago). El recorrido proseguiría hasta desembocar en la actual Plaza de Ramales, donde se ubicaría el posible torreón islámico posteriormente integrado en el campanario de la Iglesia de San Juan, y tras descender por el empinado despeñadero de los altos de Rebeque, se fundiría con el tramo norte de la muralla de la almudena.
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Figura 6. Pie: (”Arqueología medieval urbana. Las murallas de Madrid. Monografías de Patrimonio Histórico” Comunidad de Madrid. -Modificación informática y trazado hipotético de muralla: Michael Potesta y Julio Real) Hipotético trazado del recinto intermedio islámico. En recuadros, vestigios anteriormente documentados; en círculos, los últimos lienzos aparecidos. A: Posible torreón islámico bajo la torre-campanario en la demolida iglesia de San Juan (Plaza de Ramales). B: Cubo documentado en 1648 al demolerse el viejo ábside de la iglesia de Santiago (¿atalaya o posible torre albarrana?) C: Muro existente en las confluencias de las Calles de la Cruzada y Señores de Luzón. D: Muros gruesos aparecidos en 1944 y 1980. E: Lienzo de sílex aparecido en el bar de la Calle del Rollo. F: Muro surgido en el fondo del caserón datado en 1707 (¿muro de contención o restos de barbacana?) |
La “muralla” de la calle del Rollo.
Muy próximo al emplazamiento del intrigante muro con que iniciábamos este artículo, encontramos otro de también reciente aparición en un vanguardista bar de copas inaugurado hace unos tres años. Ocupando la planta baja de la finca nº 8 de la calle del Rollo (fig. 7), los propietarios del local han dejado visible del lienzo unos 8 metros de longitud por unos 1,30 de altura, potenciando su plasticidad por medio de un foco de luz en su base (fig. 8). Los mampuestos de sílex que lo componen son de notable tamaño y de forma alargada en su mayoría, aproximándose a la conformación de sillarejo; además, tienen tendencia a formar hiladas y conforman una apariencia de mayor solidez y monumentalidad que el muro de la Calle de Segovia (fig. 9). Los trabajadores del local, también hablan en este caso de “muralla árabe”, pero no concretan si esta atribución está aseverada por técnicos municipales o de la Dirección General de Patrimonio Histórico. En todo caso, no deja de llamarnos la atención que en el Plano de Texeira el edificio que ocupaba este solar en 1656 muestra un curioso aspecto fortificado, mostrando una muralla en piedra que lo contornea por su lado sur, mostrando un torreón con tejadillo, y prolongándose hacia el Norte por la estrecha calle del Rollo, que asemeja paso de ronda (fig. 10).
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Figura 7. Vista de la calle del Rollo, quizá antigua ronda externa del olvidado recinto intermedio. A la izquierda, la casa en cuya planta baja ha aparecido el gran muro de piedra. |
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Figura 8. Vista general del lienzo aparecido en el bar de la Calle del Rollo. |
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Figura 9. Detalle de los grandes mampuestos de sílex del muro. |
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Figura 10. Detalle del plano de Texeira (año 1656) en el que se aprecia una antigua casa solariega con su torre señorial, circunvalada por un extraño muro de piedra, semejante a una muralla y rematada por un torreón, y que se prolonga por la actual calle del Rollo. |
Técnica constructiva de la muralla islámica madrileña.
El único tramo actualmente visible lo hallamos en el Parque del Emir Mohamed I (fig. 11)y en la Cuesta de Ramón, a la espera de que se hagan accesibles al público el tramo de 70 m. excavado en la Plaza de la Armería y fachada occidental de la Catedral de la Almudena. Las recientes excavaciones han deparado el descubrimiento de un torreón islámico edificado con sillares de granito (fig. 12), lo que hasta ahora supone una excepción al material constructivo empleado por los musulmanes madrileños en sus obras de fortificación entre los siglos IX-XI, generalmente sílex y piedra caliza.
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Figura 11. Vista de la muralla islámica emiral (Siglo IX) en el Parque del Emir Muhammad I. |
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Figura 12. (Foto: Esther Andreu Mediero, en “El Madrid medieval aparece”. Restauración y Rehabilitación, nº52) Único torreón islámico realizado en sillares de granito, descubierto por el momento, en las excavaciones de la fachada Oeste de la Catedral de la Almudena. |
Este lienzo, de unos 120 metros de longitud, que muere parcialmente demolido bajo los pilares del edificio de la C/ Bailén, nº 12, nos muestra las características constructivas de una fortificación altomedieval islámica emiral (finales del Siglo IX), de las que apenas se conservan ejemplos en España.
Se iniciaba la construcción abriendo la “fosa de fundación” que asentaba los cimientos de la muralla; seguidamente se alzaban las fachadas interna y externa de la misma con una separación de 2,60 m. (grosor de la muralla), rellenando este espacio con mampuestos trabados en argamasa de cal y arena, utilizando para su edificación andamiajes de madera insertos en la propia muralla en construcción. Alcanzaría una altura de unos 14-16 m., y estaría rematada por merlones cuadrangulares apiramidados. La parte inferior se compone de grandes bloques de sílex, procedentes del subsuelo madrileño y muy difíciles de tallar por su dureza; luego seguían varias hiladas de sillares, también de sílex, dispuestos a soga (lado largo del sillar a la vista), y culminaba con un paramento de sillares de caliza dispuestos a soga y tizón (que muestra el lado corto del sillar) Las torres, cuadrangulares y macizas, mostraban la misma estructura constructiva; estaban separadas entre sí por unos 15 m., se apoyaban en zarpas escalonadas, y sobresalían de la muralla alrededor de 2,60 m, midiendo unos 3,30 m. de ancho.
Texto y fotografías por Julio Real, miembro de nuestra Asociación. Artículo ampliado del autor, del publicado originalmente en el nº 5 de la revista “MADRID HISTÓRICO”, de Septiembre/Octubre de 2006.
NOVEDADES












3 Junio 2008 at 7:18 pm
me parece mu interesante sobre to por el trabajo ke e tenio ke acer
19 Junio 2008 at 4:08 pm
Te felicito por este trabajo tan completo, investigado y trabajado. Gracias por el tiempo dedicado ,porque nos sirve a todos los que la amamos para concerla mejor, para imaginar como fue y valorar su grandeza.
Enhorabuena Julio
Conchy Navarrete
1 Septiembre 2008 at 12:52 pm
Muy bueno, seguro y documentado.
La zona la conozco bien y en muchos edificios hay pedazos de las sucesivas murallas.
Pregunta: los restos de arquerías de la C/ Escalinata ¿a qué pertenecen?
Un abrazo: Carmen
2 Octubre 2008 at 3:06 pm
[…] alcalde, atolondrado con tanto proyecto megalómano y tanto gasto municipal, se ha olvidado de su muralla árabe, el monumento histórico más antiguo de la ciudad. Al fin y al cabo -pensará-, tan solo es una […]
10 Octubre 2008 at 2:42 pm
Los restos de la calle Escalinata corresponden, si no me equivoco, a un paño del lienzo de la muralla medieval de los siglos XII y XIII. Está entre los números 9 y 11 y creo que se veía entrando en un garaje o algo así. El otro día pasé por la zona y han derribado una casa en la acera de los impares muy próxima al resto de muralla, así que tal vez se encontraran algo…
Como durante el siglo XVI se tiró mucha muralla o ésta se aprovechó en la construcción de casas, algunos restos se encuentran en el interior de patios o bajos de edificios. Por ejemplo, además de éstos de Mesón de Paños-Escalinata, hay un tramo en la calle Almendro 15-17, otro en la Cava Baja, y algunos más diseminados por la zona.
Un saludo,
Enrique.
19 Enero 2009 at 5:40 pm
Habeís visto los restos de muralla descubiertos en la Cava Baja, en los mesos?
19 Enero 2009 at 5:40 pm
Quise decir: mesones
9 Marzo 2010 at 5:27 pm
Porque dicen que Madrid Musulmana (Mayrit) media 4 hectaereas y otros dicen 9 hectareas??